La transición hacia un modelo de economía circular en el packaging ya está en marcha. Con la llegada del PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), la Unión Europea establece un nuevo marco normativo que obligará a las empresas a replantear el diseño, los materiales y el ciclo de vida de sus envases.
¿Qué es la PPWR?
El nuevo Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases, entró en vigor el 11 de febrero del presente a es una nueva normativa que controla cada etapa del envase, desde cómo se concibe hasta la forma en que debe reciclarse al final de su vida útil.
Además, afecta a todos los productos envasados que lleguen al mercado europeo, es decir, a todos los tipos de envases.
¿Cuáles son los criterios PPWR?
De cara a 2030, la normativa fija objetivos ambiciosos que obligan a replantear el diseño y la funcionalidad de los envases: todos deberán ser reciclables, el espacio vacío se limitará al 50 % y a partir de 2030, solo se considerarán reciclables (y comercializables) los envases con un nivel de reciclabilidad superior al 70%. En 2038, esta exigencia subirá al 80% (clase C). Además, el nuevo etiquetado armonizado facilitará al consumidor la correcta gestión de los residuos, reforzando así el compromiso con la sostenibilidad.
En resumen:
- Criterios de diseño: El reglamento introduce el enfoque de Diseño para el Reciclaje, que clasifica los envases según su nivel de reciclabilidad en las clases A, B o C.
- Umbrales mínimos de reciclabilidad: A partir de 2030, solo podrán comercializarse los envases que superen el 70 % de reciclabilidad. Este umbral se elevará al 80 % en 2038, correspondiente a la clase C.
- Limitación de materiales compuestos: Los envases de papel que incorporen recubrimientos plásticos o barnices que dificulten su reciclaje estarán especialmente regulados y deberán cumplir con porcentajes mínimos de fibra de papel para ser considerados reciclables.
En este contexto, el envase de papel se posiciona como una de las soluciones más sólidas para las marcas que buscan cumplir con la normativa y, al mismo tiempo, responder a las expectativas de un consumidor cada vez más consciente. En este contexto, Gil Escoin acompaña a las empresas con soluciones de packaging sostenibles y alineadas con el PPWR.
¿Por qué apostar por los envases de papel?
El cambio hacia envases de papel supone una oportunidad estratégica: reducir impacto ambiental, optimizar procesos y reforzar el posicionamiento de marca.
- Renovable y de origen natural.
- Fácilmente reciclable dentro de los sistemas actuales.
- Compatible con modelos de economía circular.
- Capaz de mejorar la percepción de sostenibilidad de la marca.
Anticiparse al cambio como ventaja competitiva
Las empresas que empiecen hoy a evaluar alternativas sostenibles estarán mejor preparadas para el futuro. Adaptar el packaging no es solo una obligación normativa, sino una decisión clave para crear menos residuo y más valor.
Si tu empresa está considerando la transición hacia envases de papel, este es el momento de analizar opciones en nuestro catálogo y diseñar soluciones alineadas con el PPWR y la economía circular.



